Sinopsis
Quentin está en su último año de instituto, a punto de graduarse, y tiene un vínculo especial con su vecina Margo, de la que siempre ha estado enamorado. A pesar de que cuando eran niños pasaban muchas horas jugando juntos, desde hace tiempo ella apenas le dirige la palabra. Pero todo cambia la noche en que Margo va a buscarlo a su casa y le pide que la acompañe en un «road trip» algo particular: Margo se ha enterado de que su novio la engaña con su mejor amiga y ha planeado una venganza en toda regla que acometerá antes de la salida del sol.Quentin acepta convertirse en su cómplice, con la esperanza de que esa noche vuelva a unirlos para siempre... Pero las cosas no resultan como él desea: al día siguiente, Margo ha desaparecido sin decir nada a nadie.
El misterio de su desaparición parece no importar demasiado a los padres de Margo: no es la primera vez que se escapa y ya están hartos de las continuas excentricidades de su hija, pero Quentin pronto se da cuenta de que esta vez todo es distinto: Margo ha dejado una serie de pistas encadenadas y pensadas para que solo él pueda descifrarlas...
Ficha Técnica
Datos
Sello: Nube de Tinta
Traducción: Noemí Sobregués Arias
Fecha Publicación: 06/2014
ISBN/ASIN: 978815594284
Páginas: 366
Cubierta: Tapa blanda con solapas
Precio: 14.95 €
Ebook: 8.99 €
Primeras páginas: AQUÍ.
Bookdepository
Autor
John Michael Green nació en Indianapolis en 1977. Se graduó en Lengua y Literatura Inglesa y en Estudios Religiosos en El Kenyon College. Tras empezar carrera en el mundo editorial como crítico y editor, publicó su primera novela Buscando a Alaska en 2005, que le valió una medalla Printz y lo situó en el top diez de mejores novelas juveniles. Sus siguientes trabajos, El teorema Katherine (2006) y Ciudades de papel (2008), le han convertido en uno de los autores más reconocidos del género novela juvenil y crossover. Ha sido galardonado con el premio de honor Printz, el Premio Edgar, y dos veces finalista del Premio Libro del LA Times.Opinión Personal
Segunda novela que leo de John Green, y tanto como me encantó Bajo la misma estrella esta me ha dejado un poco ¡pshé! No se puede decir que sea mala, por supuesto, es una historia entretenida y original, pero algo no me encajó…
El libro está dividido en tres partes en las cuales nos van presentando a los protagonistas y su entorno hasta llegar a la desaparición de Margo. La segunda es la investigación de esa desaparición, las pistas, los equívocos. Y la tercera, y la que más disfruté, el desenlace final y la resolución del misterio.
—Siempre me ha parecido ridículo que la gente quiera estar con alguien solo porque es guapo. Es como elegir los cereales del desayuno por el color, no por el sabor.
El estilo de John Green sigue siendo una delicia, me gusta muchísimo cómo consigue conectarte a su historia, con un lenguaje cercano, sencillo casi de amigos. Es como si alguien conocido te la estuviera contando directamente a ti. Te hace cómplice.
Lo que el estilo no consiguió, en cambio, es que me hiciera cómplice de los protagonistas… Ni él ni ella me gustaron demasiado… Ambos pretenden ser chicos raros de instituto, pero mientras uno es uno de esos marginados con sus amigos raros, ella es una súper estrella a quien todo el mundo hace caso…
Y ambos son demasiado “listos”, con pensamientos demasiado avanzados para los diecisiete casi dieciocho años que tienen. Con una bagaje culturar muy extenso, con conocimientos de literatura, poesía, geografía… Vamos, poco creíbles.
Pero, en el fondo, ¿no es eso también lo que hace tan difícil que entendamos que los demás son seres humanos exactamente igual que nosotros? Los idealizamos como dioses o los descartamos como animales.
Margo resulta lejana, pagada de sí misma, con derecho a disponer de su vida y de parte de las vidas de quienes la rodean. Me pareció más una niña caprichosa y mimada y me daban cierta lástima sus padres…
Quentin se obsesiona con la búsqueda de alguien que llevaba unos cuantos años ignorándole en el instituto. Sí, él siempre estuvo colgadillo de ella, pero eso no lo justifica todo. Deja de lado a sus amigos y casi su vida solo por encontrarla después de que ha estado con ella una sola noche haciendo locuras por la ciudad… Y sobre todo porque al chaval se le tiene por alguien serio… Muy poco creíble también.
¿Cuándo nos vimos tú y yo cara a cara? No hasta que me viste entre mis grietas, y yo a ti entre las tuyas. Hasta ese momento solo veíamos ideas del otro, como mirar tu persiana, pero sin ver lo que había dentro. Pero cuando el recipiente se rompe, la luz puede entrar. Y puede salir.
Me han parecido más sinceros y más creíbles sus dos amigos, Ben y Radar. Geniales los dos, divertidos al máximo y pendientes de Quentin para lo que necesitara. Algunas de sus intervenciones te hacen soltar carcajadas. Y también destacaría aquí a Lacey, amiga de Margo que se une a la investigación y la búsqueda, y que pasa de ser alguien superficial a alguien de lo más interesante.
Como comenté antes, lo mejor del libro es la tercera parte, cuando el tiempo se les echa encima y tienen que resolver de una vez el misterio. En esas páginas me he reído como nunca, espectaculares. Y el final no consigue estropearte esas páginas tan buenas, porque el final tampoco es nada del más allá… Parece más bien una salida por la tangente…
Así que aunque no hay sido el mejor libro del año, no deja de merecer la pena porque algunos momentos en él son memorables y el estilo de John Green siempre se disfruta y te deja con un montón de citas maravillosas, aunque la historia, en mi opinión, cojea demasiado. Y además me ha enseñado lo que son las ciudades de papel, algo que desconocía por completo.















