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[Review 445]: El secreto de Gaudlin Hall – John Boyne


Sinopsis
Después de perder a su anciano padre, la joven Eliza Caine no tiene más opción que aceptar un puesto de institutriz en la mansión de Gaudlin Hall, en Norfolk. Pero lo que debería ser un trabajo digno y sencillo se convierte en una experiencia espeluznante. En cuanto se apea del tren, un par de manos invisibles intentan arrojarla a la vía, y cuando finalmente llega al caserón, los únicos que salen a recibirla son dos niños, Isabella y Eustace, que aparentemente viven solos. Eliza no sabe quién la ha contratado, y una serie de extraños sucesos la convencen de que algo muy grave está ocurriendo en la casa. Es como si una presencia maligna, que parece querer proteger a los pequeños, se manifestara continuamente, por lo que Eliza comprende que deberá desvelar los secretos que Gaudlin Hall guarda celosamente.

Ficha Técnica
Datos
Editorial: Salamandra
Traducción: Patricia Antón de Vez
Fecha Publicación: 04/2014
ISBN/ASIN: 9788498385779
Páginas: 252
Cubierta: Tapa blanda con solapas
Precio: 17.00 €
Ebook: 11.99 €
Primeras páginas: AQUÍ.
Título original
This house is haunted (2013)


El secreto de Gaudlin Hall
Autor:
John Boyne nació en Dublín, Irlanda, en 1971. Se formó en el Trinity College y en la Universidad de East Anglia, en Norwich. De sus novelas publicadas anteriormente destaca El niño con el pijama de rayas, que se ha traducido a más de cuarenta idiomas y de la que se han vendido más de cuatro millones de ejemplares. Ganadora de dos Irish Book Awards y finalista del British Book Award, ha sido llevada al cine. En España fue galardonada con el Premio de los Lectores 2007 de la revista Qué Leer y ha permanecido más de un año en todas las listas de libros más vendidos. Boyne es asimismo el aclamado autor de Motín en la Bounty, La casa del propósito especial, La apuesta y El ladrón de tiempo, publicadas también con el sello de Salamandra. John Boyne vive en su ciudad natal.
Opinión Personal

Este es el tercer libro que leo de este autor, el primero fue El niño con el pijama de rayas… desgarrador pero muy muy tierno a la vez. El siguiente fue El increíble caso de Barnaby Brocket que también derrochaba ternura pero tenía un trasfondo de cierta crueldad. Y ahora este que no tiene nada que ver con ninguno de los anteriores. Es más… realmente es un relato típico de terror del siglo XIX. Me ha gustado mucho.

La historia empieza de forma bastante típica. Chica del siglo XIX aficionada a la lectura y amparada por su padre, que ya ha pasado la edad “casadera” y da clases en un colegio de niñas. De repente su padre fallece y tiene que buscarse un trabajo mejor remunerado para poder vivir. En ese momento ve un anuncio solicitando una institutriz en la mansión de Gaudlin Hall en el condado de Norfolk, donde la esperan dos niños y una historia muy gótica de fantasmas y apariciones.

La narración la hace la protagonista desde el presente, contándonos cómo sucedieron los acontecimientos, y eso hace que además de conocerlos y vivirlos, también tengamos acceso a reflexiones sobre ellos hechos por Eliza, y a veces estos dan más miedo que la historia en sí.
Las cosas parecen muy fáciles cuando las vemos en retrospec­tiva, y ahora, al rememorar aquel momento, pienso en Alex y Mad­ge Toxley allí de pie en el andén de la estación de Thorpe, y quiero gritarles, echar a correr y sacudirlos por los hombros; quiero mirarlos y decirles: lo sabíais, ya entonces lo sabíais. ¿Por qué no me dijisteis nada? ¿Por qué no hablasteis?
¿Por qué no me lo advertisteis?
Ya desde la misma llegada de Eliza a Norfolk se empiezan a suceder acontecimientos extraños y sospechosos. Y según van pasando los días el misterio que rodea la mansión, la idea de esos dos niños allí solo sin un adulto que los supervise, y la dramática historia familiar ponen el tono general de toda la narración. Todos parecen conspirar para que Eliza no descubra la verdad, y cuando digo todos es casi todo el pueblo, que anda que no les cuesta soltar prenda…

Creo que al autor consigue crear un ambiente de terror muy bien, pero no solo esto sino también el ambiente londinense, con esos pequeños guiños a Wilde, Bronte o Henry James, te sumergen bastante bien en la trama. Porque si no… ¿quién se queda en una casa así con la de cosas raras que están pasando?

Y a pesar de ser una historia de fantasmas, bastante típica, la verdad es que consigue defenderla más que bien y no caer en pastiches o melodramatismos o casquería. Tiene un muy buen equilibrio entre tensión y toque de miedo, entre giros y sorpresas y elementos predecibles.
Se volvió y presionó un panel de la pared; advertí que se trataba de una puerta, pintada del mismo color que la pared para camuflarla. Solté un gritito de sorpresa cuando se abrió y reveló un tramo ascendente de escalera de piedra, por la que la seguí, recogiéndome la falda para no arrastrarla por los polvorientos peldaños.
—¿Dónde estamos? —susurré.
—Todas las casas grandes tienen lugares secretos —me explicó mientras ascendíamos por la escarpada escalera—. Piense en cuando se construyeron. Los usaban para esconderse, como sitios defensivos. ¿Cree que es la única puerta de este tipo en la casa? Pues no. No suelo usarla, por supuesto. Entro siempre desde el exterior. 
La verdad es que Eliza es una gran protagonista. A pesar de ser una chica victoriana, con sus remilgos, consigue ser fuerte y enfrentarse, no solo a la vida sola y sin un protector, sino a fantasmas para proteger a esos niños que ella considera su deber. Vence al miedo con valentía, y a los secretos con obstinación y perseverancia.

Y como el libro no es muy extenso mejor no os cuento nada más y os dejo con las ganas de averiguar por vuestra cuenta qué esconden las paredes de Gaudlin Hall tras esos muros y qué fue lo que allí ocurrió y está ocurriendo en la actualidad. 

Una buena lectura para quien les guste las historias de miedo y misterios más que aterradoras, con unos buenos personajes y una buena historia perturbadora. Con un final muy cinematográfico que me gustó mucho.


Muchas gracias a Salamandra por el ejemplar para la reseña.

[Review 241]: El increíble caso de Barnaby Brocket - John Boyne


Barnaby Brocket es un niño especial que pertenece a una familia demasiado normal; peor aún, tremendamente normal, aburridamente normal. Sus padres y sus hermanos son gente respetable y no les gusta nada llamar la atención; pero su mundo se pone patas arriba el día en que nace Barnaby. Su madre se da cuenta de que algo va mal en cuanto empieza a notar los dolores de parto, extrañamente intensos, aunque lo peor está por llegar: ¡su bebé sale disparado y se queda flotando en el techo de la habitación!
Después de pasar por médicos y más médicos, el diagnóstico es concluyente: Barnaby no obedece a las leyes de la gravedad y su estado natural es flotar. Sus padres, desesperados, no saben qué hacer con él y de nada sirven las súplicas del niño, que asegura que quiere quedarse en el suelo, pero no puede.
Al final, solo queda una solución: dejar que se vaya volando...

Ficha técnica:
Datos:
Editorial: Random House Mondadori
Sello: Nube de Tinta
Traducción: Ana Mata Buil
Fecha Publicación: 11/2012
ISBN/ASIN: 9788415594062
Páginas: 249
Cubierta: Flexible sin solapas
Precio: 14.95 €
Ebook: 9.99 €
Título original
The terrible thing that happened to Barnaby Broket (2012)




Autor:
John Boyne (Dublín, 1971) siempre será «el autor de El niño con el pijama de rayas». Con más de 2.000.000 de ejemplares vendidos solo en España, y traducido a más de treinta lenguas, consiguió con esta novela tan tierna como sobrecogedora el reconocimiento unánime de público y crítica. Ahora, seis años después, vuelve con la historia de Barnaby, un niño que, al igual que Bruno, será incapaz de entender el mundo en el que le ha tocado vivir.
http://www.johnboyne.com/

Opinión Personal

Conocí a este autor con su gran éxito El niño con el pijama de rayas. Y sí, me gustó muchísimo, pero os aseguro que fue un suplicio leerlo entre lágrimas. Menos mal que era cortito porque sufrí como nunca. Era taaaaaaan triste. Por eso prefiero leer cosas fantásticas y de ficción. Aunque me hagan llorar, mi yo racional sabe que es mentira y lo supera mejor. Pero con este libro… ¡uf! Cuánto sufrí.

En esta ocasión John Boyne nos ofrece una historia fantástica, también llena de sentimientos preciosos, pero totalmente imaginativa y que sabes que no es real. Así que pude llorar a gusto y superar el trauma…

La historia de Barnaby Brocket es como un cuento infantil, lleno de aventuras y acontecimientos extravagantes y surrealistas que enmarcan verdades profundas. Es casi una fábula actual, donde Barnaby no solo acepta su diferencia sino que la prefiere y la disfruta frente a tanta gente previsible y normal. Aunque he de reconocer que me parece mucho más adecuado su título en inglés, pero mucho más…

Barnaby flota, no es capaz de mantener sus pies en el suelo. Desde que nació, él simplemente flota. Nadie sabe porqué y, por más que lo intenta, es incapaz de anclarse al suelo como el resto del mundo. Sus padres no son capaces de aceptar esa diferencia, ellos siempre han sido normales. Incluso están orgullosos de su normalidad y tener a Barnaby los señala como extraordinarios, algo que no llevan nada bien.

La absoluta crueldad que demuestran los padres de Barnaby con él me cabreó muchísimo, me parecen unos personajes totalmente odiosos y repelentes. No hacen más que intentar transformarle en lo que no es y culparle por su “deficiencia”. Son abominables  Y la peor es la madre, que “harta” de que flote y de llamar la atención, un día decide soltarle y dejarle flotar para deshacerse de él. ¿En serio? Mi mente no procesa ese tipo de crueldad hacia alguien indefenso así que os podéis imaginar lo que me costó seguir leyendo…
—Y además, yo quería hacer lo que quería hacer con mi vida. Y no lo que otra persona quería que yo hiciera con ella. Así que aquí me tienes, viviendo como una rata. Me paso las noches trabajando en estas esculturas y empiezo a pensar que a lo mejor mi padre tenía razón. Nadie me tomará jamás en serio. A lo mejor debería darme por vencido.
Para entonces ya habían vuelto a salir a la calle y Joshua sacó un par de pesos de hierro que había cogido en el sótano.
—Métetelos en los zapatos —dijo, sin darse cuenta e que Barnaby también había cogido algo de su cuarto y se lo había escondido en el bolsillo el pantalón —. Te costará caminar con ellos, pero por lo menos impedirán que flotes durante un tiempo.
Pero seguí, y las aventuras que vivió Barnaby merecieron la pena. Va pasando de un lugar a otro y de unas personas a otras aprendiendo algo de cada uno, y haciéndose querer por todo aquel que le rodea. Por que si algo le sobra a Barnaby es encanto. Conocerá personas que le ayudarán a intentar regresar a Australia y a su casa y otras que se aprovecharán (o lo intentarán al menos) de él. Y aprenderá que no es el único con diferencias enormes que anda por ahí suelto.

Entiendo que un lector joven y adolescente quizá no comprenda bien todo lo que oculta esta historia, que no es solo la fantástica aventura que vive un niño que flota. Va más allá, habla sobre el egoísmo de las personas y sobre su generosidad para con los demás. De ayudar y ser ayudado. Y sobre todo de aceptar que no todos somos iguales y que hay que estar orgullosos de esa diferencia porque nos hace individuales y preciosos.

Su agridulce desenlace no deja reflexionando sobre si nosotros actuaríamos mejor o pero o de forma diferente. A lo largo de sus imaginativas y algo extravagantes líneas la historia, que en principio nos parece divertida, se transforma a veces en una historia con una gran oscuridad en su interior, pero que, como buena fábula, siempre tendrá su moraleja edificante al final.

Tierno y educativo.

Muchas gracias a Nube de Tinta por el ejemplar para la reseña.