Últimas entradas

Últimas entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una extraña locura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una extraña locura. Mostrar todas las entradas

[Review 253]: Una extraña locura - Laura Kinsale


Se amaron por carta durante años, pero él le escondía lo más importante: que estaba casado. Años después, libres de compromisos al fin, otro obstáculo les separará; esta vez quizás sea insuperable.
Durante siete años, Folie se cartea con Robert, el primo de su marido enfermo que reside en la India. Poco a poco el contenido de las misivas se transforma y algunas palabras de amor se infiltran entre sus líneas.
Sin embargo, cuando Folie esté por fin libre para dar rienda suelta a sus sentimientos, Robert parece convertirse en otra persona. No solamente no le corresponde, sino que la rechaza francamente.


Ficha técnica
Datos:

Editorial: Random House Mondadori
Traducción: Pilar de la Peña Minguell
Fecha Publicación: 01/2013
ISBN/ASIN: 9788401384509
Páginas: 430
Cubierta: Tapa blanda con solapas
Precio: 18.90 €
Ebook : 12.99 € 
Título Original:
 My sweet Folly (1997)


Autora:
Laura Kinsale es una de las escritoras más admiradas y reconocidas dentro del género de la novela romántica gracias a sus historias muy cuidadas, intensas y originales. Escribe novelas que apetece leer y releer. Ha sido galardonada con el premio que concede la Asociación de Autores de Novela Romántica de Estados Unidos -del cual ha sido finalista también en varias ocasiones- y es admirada por las mejores escritoras de este género. Laura Kinsale estudió geología y no empezó a escribir hasta los treinta y cinco años. Está casada y reparte su tiempo entre sus casas de Santa Fe (Nuevo México) y Texas.
Opinión Personal



Este ya es el tercer libro de Laura Kinsale que leo y ya no es un secreto que siento debilidad por sus historias y su forma de escribir. Tiene una forma de describir sentimientos que me encanta y hace de cada libro suyo que he leído un viaje a través del corazón.

Aunque este es de los tres quizá el menos romántico que he leído, creo que tiene algo que ver con el año en que fue escrito. En 1997 estoy segura de que la novela romántica era muy diferente a la actual y a la que estamos acostumbradas. Y, aun así, hace que te sumerjas en la historia de estas dos personas de forma que sientas sus dudas, sus temores y su amor.
Ella lo aterraba. Le había parecido imperativo llevarla allí, a salvo bajo su protección, y sin embargo temía que lo calara. Le preocupaba no poder protegerla. Temía que no hubiera peligro alguno y, aun así, pasaba los días en un estado de insufrible tensión, preparado para defenderse, como si de los suelos o las paredes fueran a salir unas manos que lo atraparan y lo estrangularan.
Debía disciplinarse y volver a salir, porque el solo no lo mataría, los espacios abiertos no lo aniquilarían.
No lo harían. No lo harían.
Cerró los ojos y apoyó los puños y la cara en la fría pared de piedra.
La sinopsis de libro no es muy fiel a la trama, aun estoy intentando encontrar la enfermedad del marido de Folie… Pero si te deja intrigada sobre por qué de repente Robert tiene ese cambio tan radical de actitud.

Las cartas de Robert mantenían a Folie con ilusión dentro de un matrimonio más o menos de conveniencia con un marido mucho mayor que ella. Fueron haciendo que poco a poco se enamorase de esa persona con la que se escribía largas cartas y a la que jamás había visto. Y hay que reconocer que las cartas era fantásticas, llenas de sentido del humor y romanticismo. Originales y tentadoras.

Y de repente, sin ninguna explicación, él rompe toda relación con ella de forma brusca y sin más explicación que está casado… Siete años con una ilusión que cae rota a sus pies. ¿Qué pudo ocurrir para que él rompiese toda comunicación?

Cinco años después él regresa de la India y convoca a Folie y a su hijastra (de la cual es ahora tutor al haber fallecido el marido de Folie) a que le visiten en su finca. ¿Recordarlo de nuevo? ¿Enfrentarse cara a cara a él después de lo que sufrió tras su rechazo?
—¡Nunca he hecho esto! —susurró agitada.
—¿Hecho el qué? —Le acarició con delicadeza la mejilla, la boca, siguiendo con la mirada sus caricias.
Ella se humedeció los labios y bajó la barbilla.
—Nunca me han besado —contestó turbada, con una especie de risa histérica—. Así no. ¡No sé hacerlo!
—Sí, sí sabes —le susurró él con urgencia, se inclinó para atraerla de nuevo hacia sí y volvió a besarla—. Sí, sí sabes.
Hay que reconocer cierta maestría en Kinsale a la hora de crear personajes masculinos torturados, tanto por una enfermedad como por su propio carácter o por lo que ha tenido que sufrir en su vida. En cualquier caso los hace maravillosos. Llenos de defectos perdonables dentro del contexto y adorables cuando son capaces de ver más allá de sus problemas. Y en este caso, Robert, es un buen ejemplo.

Todo lo que le rodea parece que quiere atacarle, vive en un continuo sobresalto y no puede distinguir muy bien lo real de lo irreal, a las personas del pasado con las del presente. Hace que nuestra protagonista se vuelva loca intentando discernir qué le ocurre a “su” Robert para que se haya convertido en este otro hombre tan oscuro, amargado y ausente.

Y como en todas las historias de Kinsale, no solo nos ofrece una intensa historia de amor y desamor, sino que la adereza con intrigas políticas que hacen aun más interesante y adictiva la lectura. En este caso un posible intento de envenenamiento del Príncipe de Gales para lograr su alejamiento del trono.
Como ya habré dicho (y diré) en más ocasiones, si os gusta la novela romántica adulta, Kinsale es una de las imprescindible. Para mi a la altura de Kleypas cuando escribía novela histórica. Y lo mejor de Kinsale es que no suelen ser sagas, sino libros autoconclusivos en los que no te quedarás con ganas de saber cuándo se publicará el siguiente.

Es Kinsale, así que es bueno :D


Muchas gracias a Plaza y Janés por el ejemplar para la reseña.