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[Review 57]: Sed de venganza - Rhyannon Byrd




Título Original: Edge of danger
Editorial: Harlequín Ibérica
Fecha Publicación: 10/2011
ISBN: 9788490008126
Serie: Instintos salvajes #2
Páginas: 351
Cubierta: Bolsillo
Precio: 7.90€



La rendición definitiva 
Saige Buchanan recorría el mundo investigando su misterioso pasado, guiada por un extraño don que le permitía «escuchar» los secretos que los objetos le contaban. Sin embargo, nada podía protegerla de los sádicos enemigos que perseguían a su familia. Hasta que su camino se cruzó con el de un enigmático y atractivo teriántropo. 
Michael Quinn había sido enviado a recoger a Saige Buchanan, la mujer cuyo merrick estaba a punto de despertar y la única a la que no era capaz de resistirse. Sólo él podía hacerle conquistar todo su poder, pero al hacerlo destruiría su inocencia y la dejaría marcada para siempre.



La autora:


Rhyannon Byrd se enamoró del romance paranormal primero como lectora, y después intentó escribir ella misma uno de esos oscuros, perversamente sensuales cuentos… y se quedó completamente enviciada. Vive en Inglaterra con su marido y dos hijos adorables, pasando sus días creando romances provocativos con su tipo favoritos de héroe, un macho alfa intenso que aprecia a su mujer. Cuando no está escribiendo, Rhyannon adora viajar, perderse en los libros y capturar todos los partidos de fútbol americano que pueda con su ruidosa y divertida familia.


Opinión personal

Segundo libro de la saga Instintos primarios, en el cual conoceremos a la chica de los hermanos Buchanan (el primer libro fue sobre el hermano mayor, Ian), Saige. Ella, a diferencia de sus hermanos que se han pasado la vida huyendo de lo que son y tratando de olvidarlo, siempre ha creído en las historias de su madre y se ha dedicado a investigar y averiguar todo lo que pueda sobre ellas.

Además cuentas con su magnífico don, al tocar un objeto le cuenta cosas sobre él, y esto la ha ayudado mucho a localizar las armas que necesitan ella y sus hermanos para acabar con sus peligrosos enemigos.
—Y yo que pensaba que los Vigilantes eran unos tipos duros —resopló ella con tono de mofa observando la herida que Quinn presentaba en la sien—. Pero si ya no sangra siquiera.
—No es la sangre lo que me irrita, sino el hecho de que me atacaras sin razón para ello.
Un atisbo de sonrisa asomó a los labios de Saige al ver la expresión molesta de él.
—¿Te sentirías mejor si dejo que me golpees tú a mí?
No había visto nunca a un hombre fruncir el labio por encima de los dientes de aquella forma salvaje y se quedó fascinada.
—Yo no pego a las mujeres.
—Que sea una mujer no significa que no sepa defenderme —lo sermoneó ella—. Crecí con dos hermanos, lo que significa que aprendí a pelear sucio a muy temprana edad.
—No te preocupes —respondió él en un susurro, atento de nuevo a las sombras que poblaban la calle—. No creo que seas débil, Saige. Sólo opino que estás loca.
No muy segura de si bromeaba o hablaba en serio, Saige optó por guardar silencio hasta que llegaron a la siguiente esquina.
Michael Quinn es un Vigilante que ya conocimos en el primer libro. Ha sido enviado para recoger a Saige y protegerla ahora que los casus ya saben de su existencia. Pero se encuentra con una mujer muy cabezota, que pondrá su mundo del revés y a la que, a pesar de resistirse con todo lo que puede, termina enamorándose de ella.

Hay que reconocer el mérito de Rhyannon para crear personajes torturados por su pasado, sobre todo los masculinos… Si en el primer libro sufrimos mucho viendo como Ian negaba la atracción que había entre Molly y él, en este no se queda atrás con el terco de Michael… mira que la hace sufrir a la pobre…
—No te acerques a mí ahora mismo, Saige.
—¿Por qué no?
El apretó la mandíbula y dijo con un gruñido:—Porque sigo lo bastante furioso como para hacer algo de lo que después me arrepentiría.
—Y yo soy lo bastante estúpida como para correr el riesgo —repuso ella, que no quería ceder.
Quinn soltó una carcajada rasposa y la observó con los ojos entornados.—Eres alucinante, ¿lo sabías?
—Hice lo que hice porque quería protegerte, Quinn. No quería que te lastimaran por mi culpa.
El enarcó una ceja.—¿Y qué me dices de ti?
—Yo estoy acostumbrada a cuidar de mí misma — contestó ella, encogiéndose de hombros.
—No me extraña que vuelvas locos a tus hermanos —murmuró él—. Eres una pesadilla de mujer. Jamás había conocido a otra igual.
—Últimamente me lo dicen mucho —dijo ella, arrastrando las palabras con sequedad.
De todas formas, esta protagonista no me ha gustado demasiado, es la típica tonta que todo lo hace para no dañar a nadie y lo único que consigue es ponerse en peligro una y otra vez, tanto a ella como a todo aquel que se acerca a ella. Esperaba más de una merrick, y a pesar de tener la fuerza de su merrick y ser muy lista, actúa como la típica rubia tonta de las pelis… Menos mal que el torturado Quinn nos compensa de todas las tonterías que hace su chica, y al final la perdonas solo porque él te cae muy bien…
—Necesito estar cerca de ti —continuó él con voz áspera, recorriéndole la curva de la mejilla con los dedos y hundiéndolos en su pelo a continuación—. No me importa salir herido. Sólo me importa estar contigo —la miró fijamente con una intensidad salvaje que la dejó sin aliento. Con los ojos entornados añadió—: Se acabaron los juegos. Se acabaron los miedos. Sólo «sí» o «no», Saige. Es lo único que necesito que me digas. «Sí» o «no»
—Te deseo, Quinn. Lo sabes —pestañeó varias veces seguidas para apartar las lágrimas que se le habían formado en los ojos—. Pero no puedo... Me da miedo confiar en ti. Me da miedo creer que no volverás a dejarme plantada.
Saige esperaba que se lo discutiera, pero lo que hizo Quinn en su lugar fue hincarse de rodillas delante de ella.
—¿Pero qué... qué haces? —balbució ella, mirándolo con ojos como platos cuando Quinn le introdujo las manos por debajo de la toalla, levantándosela a medida que ascendía por los muslos hasta sujetarla por las caderas.
—Estoy apelando a tus miedos —le dijo él con un susurro intensamente seductor. Entonces bajó la cabeza y posó su arrebatadora boca contra la cara interna del muslo de Saige—. A todos ellos —añadió, expulsando el aliento contra su piel.
La historia continúa donde quedó la anterior, pero ahora son dos los casus que persiguen a Saige, uno de ellos es el hermano del que fue abatido por Ian, y ahora busca venganza. Además se une a la trama el jefe del grupo del Colectivo, un grupo de humanos que se dedican a matar a toda criatura sobrenatural que encuentran. Este jefe, Seth McConnell, se ha dado cuenta de que no todos los seres sobrenaturales son enemigos de los humanos, y trata de ayudarlos esta vez. Estoy segura de tendrá libro… es el típico héroe torturado…

En resumen, una buena segunda parte, a pesar de la petarda de la protagonista, que te hace ahondar más en la historia y te deja con ganas de seguir leyendo sobre este mundo de merricks y casus.

Muy bueno. Debes leerlo!!

[Review 56]: Sed de sangre - Rhyannon Byrd




Título Original: Edge of hunger
Editorial: Harlequín Ibérica
Fecha Publicación: 09/2011
ISBN: 9788490000533
Serie: Instintos salvajes #1
Páginas: 348
Cubierta: Bolsillo
Precio: 7.90€


El despertar de un deseo voraz Ian Buchanan estaba empeñado en llevar una vida «normal» e ignorar unos perturbadores y repetitivos sueños en los que sucumbía a sus deseos más salvajes. Pero entonces apareció en su vida Molly Stratton, quien afirmaba compartir unos sueños muy sensuales con él.
Molly aseguraba tener un mensaje de la difunta madre de Ian que le advertía de que un peligroso enemigo estaba cerca. Había llegado el momento de que Ian dejara salir a la criatura salvaje que llevaba dentro, una criatura con unos deseos insaciables que él debería aprender a controlar antes de que los arrollara a ambos…


La autora:

Rhyannon Byrd se enamoró del romance paranormal primero como lectora, y después intentó escribir ella misma uno de esos oscuros, perversamente sensuales cuentos… y se quedó completamente enviciada. Vive en Inglaterra con su marido y dos hijos adorables, pasando sus días creando romances provocativos con su tipo favoritos de héroe, un macho alfa intenso que aprecia a su mujer. Cuando no está escribiendo, Rhyannon adora viajar, perderse en los libros y capturar todos los partidos de fútbol americano que pueda con su ruidosa y divertida familia.

Opinión personal

Una nueva saga paranormal con una pizquita de originalidad, bueno, quizá algo más. Porque Rhyannon Byrd ha creado un mundo paranormal que, a pesar de contar con elementos ya conocidos en otras sagas, en esta en particular tienen su propia historia. No veremos a los típicos vampiros ni hombres lobos, aquí todo tiene una vuelta de tuerca más, y esto hace que su lectura sea bastante fresca y entretenida.

Molly es una mujer acostumbrada a protegerse y esconderse del mundo debido a su don, sueña con gente que ha fallecido y le envían mensajes. Pero sus últimos sueños la obligan a viajar e ir a convencer al hijo mayor de la mujer que la visita en sueños, de que está en peligro. Sabe que será difícil convencerle e incluso puede llegar a ser peligroso. Pero lo que no se espera encontrar es sexo, sangre, sueños eróticos y marcas de dientes…
El corazón de Molly palpitaba dolorosamente en su pecho al ver cómo se acercaba Ian a ella, un movimiento predador y salvaje, como el de un animal. Se movía de una forma que era demasiado natural para ser un hombre, demasiado elemental. Su cuerpo emanaba una energía y una asombrosa intensidad como si fueran oleadas de calor que hacían que se estremeciera y derritiera al mismo tiempo. Lo vio flexionar los músculos debajo de su bruñida piel de seda, casi con demasiada elegancia para ser un hombre tan grande, como si la fuerza fuera algo natural en él, algo peligrosamente fluido, algo que no le costaba esfuerzo alguno. Le recordó a la forma en que se movía en su sueño.
Ian alargó una de sus grandes manos y le apartó el pelo de la garganta arañándola con los dedos encallecidos. Nada más ver las marcas de los colmillos que le había dejado en la garganta, él abrió desmesuradamente unos ojos maliciosos que echaban chispas, luego los entornó y se quedó mirándola fijamente, sin pestañear. El aire se le escapó entre los labios entreabiertos con cadencia irregular.
Molly se humedeció el labio inferior con la punta de la lengua. Se le puso la piel de gallina de todo el cuerpo mientras, en su interior, estallaba el caos. El corazón le latía a un ritmo frenético, como si tuviera un pájaro encerrado en la caja torácica que fuera a salir volando de un momento a otro; el pulso le atronaba los oídos como las olas que rompen por la noche contra un escarpado acantilado. Su subconsciente había imaginado un paisaje oscuro, de tintes góticos, con cielos plomizos rasgados por resplandecientes rayos, y el sonido de amenazadores truenos a lo lejos.
Ian siempre ha utilizado su imponente físico para mantener a la gente apartada de él. Tanto con su trabajo como con sus encuentros sexuales trata de mantener su “hambre” a raya sin acercarse demasiado a las personas. Pero últimamente sus sueños son más intensos, oscuros, le están empezando a dar miedo y cuando sus sueños parecen tener efecto en la vida real y sus actos en ellos luego aparecen como cicatrices en Molly, no está muy seguro de poder contener los sentimientos que tiene dentro.

Ya había leído un par de libros de su saga de hombres lobo (Mensajeros de sangre) y me había gustado su estilo sencillo y directo. Pero aquí, aunque mantiene esa frescura en su estilo, creo que ha ido un poco más allá. La historia fluye rápida, a pesar de la reticencia de los protagonistas a envolverse en un romance, y cuando te quieres dar cuenta estás terminando el libro.
—¿Qué es lo que quieres de mí?
—Quiero que dejes de correr cada vez que me ves —estalló ella, sus aterciopelados ojos castaños resplandecientes según pasaban de una emoción a otra—. ¡Quiero que hables conmigo, que me digas qué es lo que está pasando en esa cabezota tuya, porque, te juro por Dios, Ian, que no tengo ni la más remota idea!
—No puedo —gruñó él de repente, retrocediendo de ella, advirtiéndole con una furiosa mirada que no lo siguiera—. Hablo en serio, Molly. No puedo ocuparme de este asunto ahora mismo.
Ella se acercó como una gata furiosa y lo obligó a retroceder un paso y otro.—Y una mierda no puedes. Vas a ocuparte de ello ahora mismo porque no pienso dejar que te escabullas otra vez. No lo entiendo, Ian. ¿Se puede saber de qué tienes tanto miedo?
¿Que de qué tenía miedo? La lista se iba engrosando cada día, cada vez que tenía que estar con ella, cada segundo que no estaba. Le aterraba la forma en que lo miraba, lo que le hacía sentir, el exasperante hecho de no ser capaz de controlarse cuando estaba con ella. Le debía una explicación, maldita sea. Sabía que era así, pero lo único que pudo decir fue:
—No va a suceder.
Y a pesar de que hubo muchos momentos en que hubiera abofeteado a Ian por ser tan terco, la verdad es que en el fondo se hace querer. Entiendes que lucha para mantener a salvo a Molly y que tiene miedo de las consecuencias de sus actos, que aun no controla y no sabe hasta dónde pueden llevarle. La paciencia y la dulzura de Molly harán que resistirse sea completamente inútil.

La saga consta, de momento, con 8 títulos, pero sólo se han publicado en España los tres primeros. Espero que Harlequín no nos deje colgadas y termine trayéndonos el resto de la serie…
Muy bueno. Debes leerlo!