Él es un arrogante hombre de negocios que siempre consigue lo que quiere.
Y lo que quiere es que Genevieve pase los próximos noventa días sometiéndose a cada uno de sus deseos…
Una oscura y sensual historia de amor y obsesión.
Ficha técnica:
| Datos: Editorial: Ediciones Santillana Sello: Suma de Letras Traducción: María José Losada Fecha Publicación: 11/2012 ISBN/ASIN: 9788483654569 Páginas: 476 Cubierta: Flexible con solapas Precio: 17.00 € Epub: 7.99€ Primeras páginas: AQUÍ |
Título original The ninety days of Genevieve (1996) |
Autora:
Parece que aquí tenemos otra autora misteriosa (digo yo que Lucinda será nombre de mujer ¿no?) de la cual sólo he conseguido averiguar lo siguiente:
Lucinda Carrington vive en Essex, un condado situado al este de Londres en la región oriental de Inglaterra.
Ni página web, ni fotografía de la autora, nada de nada. Debe ser algo característico de la novela erótica lo de no darse a conocer demasiado… Y tampoco he encontrado nada publicado por ella desde 2006.
Misterios de la erótica... xD
Opinión Personal
Está claro que la erótica está de moda y vende. Y por ello ahora vemos salir a la luz novelas que hace años las editoriales ni se planteaban su publicación. En ese sentido es de agradecer, porque existe un gran público lector de este tipo de novelas desde siempre que ha tenido que conformarse a lo largo de los años con publicaciones que tenían unas traducciones cuando menos terribles. No sé si alguien recordará a Elloras, pero aquellas traducciones hasta hacían daño a la vista.
Gracias a este nuevo impulso conocemos libros como el que os reseño hoy, publicado inicialmente en 1996 y “rescatado” en la actualidad por Suma de Letras. Por ello esta novela hay que leerla teniendo en cuenta el año de su publicación, y lo que hoy en día nos parece de locos, en los noventa, con el auge de los modernos empresarios y los yuppies quizá no fuera tan descabellado…
—¿Le ha gustado lo que le ha enseñado Genevieve?Sinclair esbozó una amplia sonrisa y se quitó una mota imaginaria de la inmaculada chaqueta. Ella sintió un repentino escalofrío de excitación al recordar lo que esa mano había estado haciendo tan solo unos momentos antes.—Pues lo cierto es que sí, pero tendré que volver a reunirme con ella antes de tomar una decisión.—Estoy seguro de que Genevieve le complacerá. —Fullerton sonrió.—Sí, yo también estoy seguro de ello —murmuró Sinclair.
Conoceremos a Genevieve Loften una agresiva empresaria de publicidad que intenta conseguir que James Sinclair firme con su empresa ya que eso supondría un enorme empujón para su carrera y para la propia empresa. Y está dispuesta a todo por conseguirlo. Pero James no se lo pondrá fácil, es un empresario muy bien situado que ahora quiere iniciarse en el mercado oriental, pero sabe que Genevieve necesita a sus empresas para conseguir triunfar en este mundo tan competitivo. Por esa razón cuando James le propone que los siguientes noventa días hará todo lo que él le diga, ella ni se lo piensa demasiado. Después de todo “no es ningún viejo gordo”…
Hoy en día esa actitud nos sonaría demasiado escandalosa, pero ya os digo que en el contexto “empresario agresivo” de los años noventa puede que no fuera tan disparatado. El trato consiste en que si ella dice que no a alguna de sus propuestas, el acuerdo queda roto, pero si consigue llegar a los noventa días, él firmará con su empresa. Aunque igual hoy en día ese mundo empresarial sigue igual de agresivo…
—Vale, está bien, olvídate de las tareas domésticas, puedes cocinar.—¿Acaso te gustan las tostadas quemadas? —se burló.—¿Es que no eres buena en nada, Genevieve? —El tono de su voz era levemente retador—. Me refiero a algo que no sea darme placer.Era tentador pensar que estaba interesado en saber más sobre ella, pero descartó la idea; a Sinclair le gustaban los juegos. Mantuvo la voz calmada, decidida a recordarle que no se le había olvidado por qué estaban juntos. A recordarle que no eran amantes ni novios intentando saber más el uno del otro; aquello era un pacto comercial.
De todas formas, una vez leída la novela, nos damos cuenta de que las cosas no son lo que parecen, o al menos no son tan “frías” como parecen a lo largo de la lectura. Y cuando lo terminas te das cuenta de que en el fondo es una novela romántica con un poco más de chispa de la habitual. Por que James llevará a nuestra chica a todo tipo de lugares y situaciones eróticas no convencionales para intentar que Genevieve viva su vida por sí misma y no lo aparque todo por su carrera.
El estilo de la narración es mucho más suave que en otras novelas eróticas más actuales, sin tanta “crudeza” y con cierto toque romántico. En general todas las escenas de sexo son bastante suaves y diría que incluso elegantes.
Los protagonistas no se hacen querer demasiado hasta el final, ella es muy seca y solo piensa en los negocios, a pesar de que está descubriendo cosas sobre sí misma que la dejan descolocada, le cuesta mucho dar su brazo a torcer. Y él es totalmente frío, parece más un espectador que un protagonista. Aunque esto tenga después su explicación, por supuesto. Pero en el transcurso de la historia resulta demasiado lejano. Eso hace que sus encuentros, aunque altamente eróticos, no tengan el fuego ni la pasión de otras novelas eróticas. Te cuesta conectar con ellos.
De todas formas, el final sorprende y compensa muchas de esas carencias que hemos encontrado a lo largo del libro. Para mi ha sido lo mejor, ya que no me lo esperaba para nada y me ha dejado bastante satisfecha.
Así que la recomiendo como novela romántica con alguna escena subidita de tono y un final original y sorprendente que compensará las escenas tan asépticas que nos hemos encontrado anteriormente, y que te dejará con una sonrisa bobalicona en la cara si eres una romántica empedernida como yo…
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| Entretenido y rápido de leer, a mi me sirve! |
Muchas gracias a Suma de Letras por el ejemplar para la reseña










